martes, 19 de mayo de 2015

Dos Principios


Hablemos de lo que queremos, de forma firme y tersa, como una sábana limpia y blanca. Tan blanca que irradie plenitud de tanto vacío. Hablemos, tú y yo, para que ese vacío nos llene el pecho y al explotar seamos más puros y libres. Menos manchados, menos tristes.
Y si vamos a hablar, dejemos claras dos cosas:

Creo en tu lengua independiente. En tu boca dulce.

Ens creuarem, porque te buscaré.


Y habiendo dejado esto claro, el resto, podemos olvidarlo.

Cuando la gran masa emergente y perenne aclame su victoria y la maquinaria del capital, con sus pistones hidráulicos trabajando en silencio oscuro, me deje en paro, sin trabajo, y sea un observador comóvil a los escombros... Cuando sólo me queden las rotaciones y mi dedo apunte al oriente y respire hondo, habré de situarme.
Entre tanto, y entre octubre y año nuevo, quién te hiciera el amor, sobre tu tierra catalana, con mis manos heridas y mi sangre húmeda.

A los dos nos importan las formas.  Tú y yo somos una mirada y un vino más, porque somos jóvenes.

Y en cuanto a política... Si me votas, te revolucionaré el pecho. Si me aclamas, me correré antes. Si me quieres, quiéreme.