jueves, 7 de noviembre de 2013

Sin horas

Te faltan horas para dormir, para comer sin mirar el reloj. Tantas horas en un día, 24, y a ti te faltan. Ya no te gustan los ratos libres, porque ya no sabes de qué llenarlos, no eres el mismo desde que sólo vuelves a casa para dormir.
Siento que te pierdo en el tránsito de agujas. Sé que tienes miedo los quince minutos que tardas en dormirte. Sé que sueñas. Que no coges el autobús si tienes que esperarlo. Que ya no esperas a nadie, ni siquiera a mí.