viernes, 24 de mayo de 2013

Blauer Salon


Todas las chicas equivocadas
se llamaban Sara
o quizá otro nombre u otra cara,
todas las chicas que jugaban
a policías y ladrones
apoyadas contra la columna
del Salón Azul,
con una cerveza en la mano
y una invitación
desde los tobillos hasta...

Hasta los chicos más duros
se rompían
a beber tequila sobre la barra
y dejaban allí
los peros y las excusas.
Todas las chicas equivocadas
me confesaron que bebían
el café solo, sin azúcar,
y me miraban sin saber
que los labios más amargos
son aquellos que...

Que nunca dicen sí,
que dicen si...
Si la chica equivocada,
si la noche equivocada.
Los sorbos amargos,
nunca les dije a ellas,
los sorbos que os gustan,
duermen pocas horas,
duermen solos,
follan solos,
sin azúcar.