viernes, 22 de marzo de 2013

A solas

Porque los tiempos cambian, y el eterno retorno no existe, sólo se vuelve a lo que se sintió; las caras, las noches, las voces, todo lo demás, nunca regresará. Porque la tierra rota demasiado rápido y nunca volverá a ser diez de septiembre de dos mil doce. Por esta razón, la gente pasea a veces, por las tardes, a solas.

domingo, 10 de marzo de 2013

Diez de marzo



Hoy el Neckar bajaba de tierra arrastrada por la nieve. En la línea cinco alguien había ocupado ya mi sitio preferido y un bebé reía. Todo armonizaba con el paso del autobús, siendo la carencia de ritmo entre la existencia y nuestras vidas el punto de fuga de toda perspectiva. Los coches y las bicicletas, el tránsito de estudiantes, el agua bajo el puente, el ruido del motor... Y yo me quedé sin fuerzas en los brazos y sin palabras en la cabeza,  ¿cómo contar todo lo que me faltaba esta mañana?
Me bajé unas paradas antes, justo delante de donde vivías hace unas semanas, y volví caminando a casa. Luego me quedé sin fuerzas en las piernas y en los párpados.



Hoy me he visto en medio de todo sin formar parte de nada, desarraigado de la existencia. Hoy  me he quedado sin poesía.