viernes, 6 de enero de 2012

Calcetines y sandalias

Te acercaste
con los ojos de siempre,
no existía más
que aquella casa
y nuestros cuerpos.

Me abrazaste tan fuerte
que sentía tu piel
traspasar mi ropa,
besabas tan fuerte
que olvidamos respirar.

Al alejarnos,
te vi vestida
con un pijama largo,
calcetines y sandalias,
Supe
que estaba despertando.